¿Por qué hay que pagar?


Después de algunos años de impartir las conferencias de manera gratuita, caí en cuenta de que ello es un profundo error. En primera instancia porque no hay una equidad entre las partes involucradas, es decir, yo puedo dar el 100% de mí, y tú solo un 50%, o incluso menos. O bien tú puedes dar el 100% de ti, y yo en cambio, al no haber ninguna obligación de mi parte, puedo portarme indiferente, ausente, o bien estar disponible solo en determinados momentos; no sería justo para ti. Por tanto, la tercera fuerza, o factor neutralizante o regulatorio, tanto para ti y para mí, es el pago.

Esta es solo una de las razones externas del porqué se requiere una cuota. En principio, el pago no es solamente material, sino también simbólico; si no sabes pagar por lo que te beneficia, jamás podrás obtener nada verdaderamente provechoso en tu vida. El pago es un primer filtro.

Congelaremos la cuota inicial de aquellos estudiantes que muestren seriedad y determinación. Asimismo, podremos otorgar becas en casos excepcionales.